TU TAMBIEN DECIDE


La pequeña, bien perfumada y orgullosa anciana de 78 años, completamente vestida cada mañana a las 8 en punto, con su cabello arreglado a moda y el maquillaje perfectamente aplicado, se muda hoy a un asilo. Su esposo de 80 años, murió recientemente, lo que motivó la mudanza.
Después de muchas horas de esperar pacientemente en el recibidor del asilo, sonrió dulcemente, cuando se le dijo que su cuarto estaba listo.
Mientras se desplazaba con su andadera hacia el elevador, le di una descripción detallada de su pequeño cuarto, incluyendo las cortinas que colgaban de su ventana.
“Me encanta”, afirmó, con el entusiasmo de un niño de 8 años al que le acaban de entregar una nueva mascota.
“Sra. Jones, no ha visto el cuarto, espere”. “Eso no importa”, respondió.
“La felicidad es algo que decides con el tiempo. Si me gusta o no mi cuarto, no depende de cómo estén arreglados los muebles, depende de cómo arregle mi mente.
Ya decidí que me gusta. Es una decisión que hago cada mañana, cuando me levanto. “Tengo la elección; Puedo pasar el día en la cama, repasando la dificultad que tengo con las partes de mi cuerpo que no funcionan, o salir de la cama y estar agradecida por las partes que sí funcionan”.
“Cada día es un regalo, y mientras se abran mis ojos, me enfocaré en el nuevo día y los recuerdos felices que he almacenado sólo por ésta vez en mi vida. La FELICIDAD es como una cuenta de banco: tú retiras de ella, lo que has depositado”.

EL OTRO YO
De Mario Benedetti


Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos a la naríz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando Corriente en todo menos en una cosa: tenía Otro Yo.
El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente , se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse imcómodo frente a sus amigos. Por otra parte el Otro Yo era melancólico, y debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo.
Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo que hacer, pero después se rehizo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Este no dijo nada, pero a la mañama siguiente se habia suicidado.
Al principio la muerte del Otro Yo fue un rudo golpe para el pobre Armando, pero enseguida pensó que ahora sí podría ser enteramente vulgar. Ese pensamiento lo reconfortó.
Sólo llevaba cinco días de luto, cuando salió a la calle con el propósito de lucir su nueva y completa vulgaridad. Desde lejos vio que se acercaban sus amigos. Eso le lleno de felicidad e inmediatamente estalló en risotadas.
Sin embargo, cuando pasaron junto a él, ellos no notaron su presencia. Para peor de males, el muchacho alcanzó a escuchar que comentaban: «Pobre Armando. Y pensar que parecía tan fuerte y saludable».
El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír y, al mismo tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que se parecía bastante a la nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía se la había llevado el Otro Yo.

PORQUE NO DESTRUIR AL PROJIMO


Una mujer tanto fue pregonando que su vecino era un ladrón, y el joven vecino acabó preso. Días después, descubrieron que era inocente; lo soltaron y se procesó a la mujer.
- Hacer unos comentarios no es tan grave - dijo ella al juez.
- De acuerdo -respondió el magistrado-. Hoy, al regresar a su casa, escriba todo lo que habló mal sobre el joven, después pique el papel y vaya tirando los trocitos por el camino. Vuelva mañana para escuchar la sentencia.
La mujer obedeció y volvió al día siguiente.
- Está perdonada si me entrega los pedazos de papel que tiró ayer. En caso contrario, será condenada a un año de prisión- declaró el magistrado.
- !Pero eso es imposible! ¡El viento ya ha dispersado todo!
- De la misma manera, un simple comentario puede ser esparcido por el viento, destruir el honor de un hombre y después es imposible arreglar el mal ya hecho.
Y el juez, envió a la mujer a la cárcel.

LA BONDAD


Hace poco, alguien me preguntó cómo ser bondadoso. Se sentía frustrado con su vida y quería ser “mejor persona”.
Le dije: No intentes ser mejor persona, porque ya lo eres. La bondad que quieres sentir, ya la tienes.
Pregunta a un agricultor cómo prepara el terreno. No lo hace con frustración.
Cuando te sientes frustrado tienes el anhelo, el deseo, pero no sabes qué hacer con él. Por lo tanto, prepara el terreno.
Tú eres el terreno, prepáralo. ¿Cómo? Te harás un experto en aquello que más practiques en tu vida.
Quizá seas bueno en sentirte frustrado. Si eso es lo que más practicas, te harás un experto en la materia. Así que, en lugar de eso, empieza a practicar la bondad.
Y para practicarla, sólo tienes que ser un poco más consciente. Si vas a hablarle a alguien, primero piensa: “¿A quién estoy hablando?”.
Muchas veces los padres en realidad quieren decirle a sus hijos: “Te quiero”, pero no es eso lo que sale y en cambio, les dicen: “¿Por qué hiciste eso? ¿Por qué no puedes ser así? Te he dicho mil veces …”. Sin embargo, lo que verdaderamente quieren decirles es: “Te quiero”.
Ser consciente proporciona muchos beneficios. Lo sé porque cuando no soy consciente, digo cosas que luego lamento.
Así que no me estoy dirigiendo a ti como un experto, sino como alguien que tiene mucha experiencia.
Conciencia. Ésta es tu vida. No dejes que las circunstancias la dirijan; sé tú quien dirige tu vida, lo que quieres, cómo deseas ser. ¿Quieres estar enfadado? A veces es bueno, pero otras veces deseas ser amable.
Eres como un pintor. En tu paleta hay muchos colores. No tienes por qué usar sólo uno. Se trata de tu vida. La bondad está en ti. La inconsciencia está en ti y también la conciencia.
Lo único que tienes que hacer es dedicar un momento a ser consciente. Es fácil. Simplemente espera un momento antes de hacer algo y piensa: “¿Qué es lo que estoy a punto de hacer? ¿Qué es lo que quiero hacer? Voy a hablar con esta persona, ¿cómo quiero sentirme después?”.
Ésas son pequeñas cosas que puedes hacer. Y la más fácil de todas es sencillamente detenerte un momento.
Pero, ¿qué pasa con la “realidad” de todas las cosas que tienes que hacer?.
Ésa no es la realidad, es ficción. Para mí no hay ninguna diferencia entre pensar en todo lo que tienes que hacer y pensar que en el armario hay un monstruo, como hacías cuando eras pequeño.
No hay ningún monstruo en tu armario. ¿Acaso debes hacer ahora todo lo que tienes que hacer? Quizás te levantas a las 6 de la mañana, pero la oficina no abre hasta las 9. Sin embargo, piensas: “Tengo que hacer eso, y aquello y lo de más allá”.
Dedica un momento a ser consciente. Sólo se tarda una fracción de segundo. Si vas pilotando un avión, más te vale no ser inconsciente y apretar el botón equivocado. Pulsar el botón correcto sólo lleva una fracción de segundo.
Y si quieres ser consciente, sólo se tarda una fracción de segundo en pensar: “¿Qué es lo que estoy a punto a hacer?”
La bondad está en ti. No tienes que crearla. En ti hay más bondad y más amor de lo que puedas imaginar.
¿Por qué deberías ser bondadoso? Cuando lo eres, eso hace que tú te sientas bien.
Muchos quieren ser amables para que los demás aprueben su conducta. Pero cuando eres amable, tú te sientes bien. Un aliciente muy bueno. Y es muy contagioso.
¿Quieres ser bondadoso? Empieza por serlo contigo mismo. Sí, la gente se enfada y todo lo demás, pero tienes que perdonar y perdonarte a ti mismo.
Ahí empieza la bondad. Si no puedes ser bondadoso contigo mismo, serlo con los demás es arbitrario.
Todos cometemos errores y seguiremos haciéndolo. Si no los cometiéramos, no podríamos aprender de ellos.
Pero tenemos que aprender de ellos y avanzar, cueste lo que cueste. Cometer errores no es ningún problema, siempre y cuando aprendas de ellos.
Así pues, tienes bondad; tienes todo lo que necesitas. Practícalo. Te harás un experto en aquello que practiques.
Es muy sencillo, de verdad.

YO TEMIA


Temía estar solo hasta que aprendí a quererme a mi mismo.
Temía fracasar hasta que me di cuenta que, únicamente fracaso si no lo intento.
Temía lo que la gente opinara de mí, hasta que me di cuenta que, de todos modos opinarían de mi.
Temía que me rechazaran, hasta que entendí que debía tener fe en mi mismo.
Temía al dolor, hasta que aprendí que éste es necesario para crecer.
Temía a la verdad, hasta que descubrí la fealdad de las mentiras.
Temía a la muerte, hasta que aprendí que no es el final sino más bien el comienzo.
Temía al odio, hasta que me di cuenta que no es otra cosa más que “IGNORANCIA”.
Temía al ridículo, hasta que aprendí a reírme de mi mismo.
Temía hacerme viejo, hasta que comprendí que ganaba sabiduría día a día.
Temía al pasado, hasta que comprendí que no podía herirme más.
Temía a la oscuridad, hasta que vi la belleza de la luz de una estrella.
Temía al cambio, hasta que vi que aún la mariposa más hermosa, necesitaba pasar por una metamorfosis antes de volar.

¿TU DE QUE ERES ESCLAVO?


¿De las heridas que recibiste cuando eras pequeño?, ¿de tus traumas de la infancia?, ¿de lo que alguien más decidió que fueras?, ¿de una relación que no te satisface?, ¿ de un trabajo que no disfrutas?, ¿de la rutina de tu vida?
¡Ya libérate! ¡tira ya ese costal que llevas en la espalda en el guardas el resentimiento, el rencor y la culpa. Deja ya de culpar a otros y a tu pasado por lo que no marcha bien en tu vida. Cada día tienes la oportunidad de empezar otra vez. Cada mañana, al abrir los ojos, naces de nuevo, recibes otra oportunidad para cambiar lo que no te gusta y para mejorar tu vida. La responsabilidad es toda tuya. Tu felicidad no depende de tus padres, de tu pareja, de tus amigos, de tu pasado, depende solo de ti.
¿Qué es lo que te tiene paralizado?, ¿el miedo al rechazo?, ¿al éxito?, ¿al fracaso?, ¿al que dirán?, ¿a la crítica?, ¿a cometer errores?, ¿a estar solo?
¡Rompe ya las cadenas que tu mismo te has impuesto! A lo único que le debes tener miedo es a no ser tú mismo, a dejar pasar tu vida sin hacer lo que quieres, a desaprovechar esta oportunidad de mostrarte a otros, de decir lo que piensas, de compartir lo que tienes. Tú eres parte de la vida y como todos, puedes caminar con la frente en alto. Los errores del pasado ya han sido olvidados y los errores del futuro serán perdonados. Date cuenta de que nadie lleva un registro de tus faltas, solo tú mismo. Ese juez que te reprocha, ese verdugo que te castiga, ese mal amigo que siempre te critica, ¡eres tú mismo! Ya déjate en paz, ya perdónate, sólo tú puedes lograrlo.
¿Cuándo vas a demostrar tu amor a tus seres queridos?, ¿Cuándo te queden unos minutos de vida?, ¿Cuándo les queden a ellos unos minutos de vida?
El amor que no demuestres hoy, se perderá para siempre. Recuerda que la vida es tan corta y tan frágil que no tenemos tiempo que perder en rencores y estúpidas discusiones. Hoy es el día de perdonar las ofensas del pasado y de arreglar las viejas rencillas. Entrégate a los que amas sin esperar cambiarlos, acéptalos tal como son y respeta el don más valioso que han recibido: Su libertad.
Disfruta de tus relaciones sin hacer dramas. Si pretendes que todos hagan lo que tú quieres o que sean como tú has decidido, si pretendes controlar a los que te rodean, llenarás tu vida de conflicto. Permite a otros que tomen sus propias decisiones como has de tomar las tuyas, tratando siempre de lograr lo que es mejor para todos. Así podrás llenar tu vida de armonía.
Y por último, ¿Qué estás esperando para empezar a disfrutar de tu vida? ¿Que se arreglen todos tus problemas?, ¿Que se te quiten todos tus traumas?, ¿Que por fin alguien reconozca tu valía?, ¿Que llegue el amor de tu vida?, ¿Que regrese el se fue?, ¿Que todo te salga como tú quieres?, ¿Que se acabe la crisis económica?, ¿Que te suceda un milagro?, ¿Que por arte de magia todo sea hermoso y perfecto?
¡Despierta ya hermano!, ¡Despierta ya hermana!, ¡Esta es la vida! La vida no es lo que sucede cuando todos tus planes se cumplen, ni lo que pasará cuado tengas eso que tanto deseas. La vida es lo que está pasando en este preciso instante. Tú vida en este momento es leer este párrafo, donde quiera que lo estés haciendo y con las circunstancias que te rodean ahora. En este momento tu corazón lleva sangre a todas las células de tu cuerpo y tus pulmones llevan oxígeno a donde se necesita. En este momento algo que no podemos comprender, te mantiene vivo y te permite, ver, pensar, expresarte, moverte, reír, ¡hasta llorar si quieres!
No te acostumbres a la vida, no te acostumbres a despertar todos los días y estar aburrido, o malhumorado, o preocupado. Abre tus ojos y agradece todas las bendiciones que puedes ver, agradece tu capacidad de oír el canto de los pájaros, tu música preferida, la risa de tus hijitos. Pon tus manos en tu pecho y siente tu corazón latir con fuerza diciéndote: “Estás vivo, estás vivo, estás vivo”.
Yo se que la vida no es perfecta, que está llena de situaciones difíciles. Tal vez, así es como se supone que sea. Tal vez por eso se te han brindado todas las herramientas que necesitas para enfrentarla: Una gran fortaleza que te permite soportar las pérdidas, la libertad de elegir como reaccionar ante lo que sucede, el amor y el apoyo de tus seres queridos.
Se también que tú no eres perfecto, nadie lo es. Y sin embargo, millones de circunstancias se han reunido para que existas. Fuiste formado a partir de un diseño maravilloso y compartes con toda la humanidad sus virtudes y defectos. Así está escrito en tus genes, en los genes de todos los seres humanos que han existido y en todos los que existirán.
Tus pasiones, tus miedos, tus heridas, tus debilidades, tus secretos y tu agresión, los compartes con todos tus hermanos. ¡Bienvenido a la raza humana! Esos supuestos defectos son parte de tu libertad, parte de tu humanidad.
Si te preguntas ¿Quién soy yo para decirte todo esto? Te contestaré que no soy nadie, soy simplemente una versión diferente de lo que tú eres. Otro ser humano más entre miles de millones, pero uno que ha decidido ser libre y recuperar todo el poder de su vida………
Espero que tú también decidas hacerlo.

*Francisco J. Ángel Real
Tomado del libro “El Esclavo”

EL ANGEL DE LA AUTOPISTA 109


Una mujer que se conducía en auto con sus niños es protagonista De un
gran accidente entre varios autos.
La señora atrapada dentro de su auto, comenzó a gritar: ¡OH Dios, por favor salva a mis niños! Su mirada llena de terror se enfocó en el asiento trasero donde supuestamente estaban sus hijitos, pero todo lo que vio fue vidrios rotos y dos sillas de niños destruidas. Sus gemelos no se veían por ningún lado; ella no los
escuchaba llorar, y rogó de que hubieran sido arrojados del vehículo. ¡¡OH Dios no los dejes morir!! Con la llegada de los bomberos y la policía, buscaron en la parte trasera pero no encontraron niños, los cinturones de seguridad estaban intactos.
Ellos pensaron que la mujer estaba loca y que estaba en el auto sola, pero cuando trataron de interrogarla descubrieron que había desaparecido. Policías la vieron pasar corriendo, sin rumbo, y gritando mas fuerte que el ruido, suplicando desesperadamente ¡¡ Por favor ayuda para encontrar a mis niños!!. Ellos solo tienen cuatro años de edad y están vestidos iguales, con camisa azules y jeans haciendo juego.
Un policía la escucha y le dice: Están en mi auto y no tienen ni un rasguño!...
Ellos dicen que su Papá los puso ahí, y les dio a cada uno un 'lollipop', y luego les dijo esperen a que su Mamá regrese para llevarlos a casa. Ya busque por todos lados pero no puedo encontrar al padre. Probablemente dejó el área, supongo, y eso es muy raro'. La Madre abrazó a los gemelos y dijo, mientras se limpiaba las lágrimas: 'Él no pudo haber dejado el área, ya que el murió hace un año'.
El policía, mostrándose confundido, preguntó, ¿Cómo puede ser esto verdad?
Los niños exclamaban: ' Mami, Papi vino y nos pidió que te diéramos un beso por él. Dijo que no debíamos preocuparnos y que tu estarías bien, y luego nos puso en este auto con las luces brillantes y bonitas.
Queríamos que el se quede con nosotros porque lo extrañamos mucho, pero el solo nos abrazó muy fuerte y dijo que tenía que irse. Dijo que algún día entenderíamos y nos pidió que nos portáramos bien, y que te dijéramos que el siempre nos está cuidando.' La Madre dudó que lo que ellos decían era verdad, pero recordó las ultimas palabras del Padre:' Yo los cuidaré'.
El reporte de los bomberos no podía explicar que con el auto totalmente destruido, los tres ocupantes se salvaron sin una cicatriz. Pero en el reporte de la policía estaba escrito en letras muy pequeñas: 'Un Ángel estuvo anoche en la Autopista 109.'

EL BALON DE LA AMISTAD


¿Sabías, que los celos hacia una persona suceden cuando la quieres de verdad?.
¿Sabías, que las personas que parecen ser muy fuertes, son las más débiles?.
¿Sabías, que las personas que siempre defienden a los demás son los que más necesitan que los defiendas?.
¿Sabías, que las tres palabras más difíciles de decir son: Te quiero, Perdón, y Ayúdame, las personas que lo dicen son las que realmente lo necesitan o lo sienten, y son a las que más debes valorar, por que lo han dicho?.
¿Sabías, que las personas que ocupan su tiempo, en hacerle compañía a los demás, ó ayudarlos, son las que más necesitan de tu ayuda y de tu compañía?.
¿Sabías, que las personas que se visten de rojo, son las más seguras de sí mismas?.
¿Sabías, que las personas que se visten de amarillo, son las que disfrutan mas de su belleza?.
¿Sabías, que las personas que se visten de negro son las que quieren pasar desapercibidas, y necesitan de tu comprensión y tu ayuda?.
¿Sabías, que cuando ayudas a alguien se te devuelve, esa ayuda al doble?.
¿Sabías, que las personas que más necesitan de ti, son las que no te lo dicen?
¿Sabías, que es más fácil decir lo que sientes si lo escribes que si se lo dices a la persona de frente?.
¿Sabías, que tiene mas valor, si lo dices de frente?.
¿Sabías, que tiene mas valor, lo que te cuesta hacer o decir, que lo que te cuesta y tienes que pagar con dinero?.
¿Sabías, que si pides algo con mucha fe, y a esa fe solo le ves el lado positivo, se te cumplen las cosas?.
¿Sabías, que puedes hacer tus sueños realidad, como el amor, el dinero, la salud, si lo pides con fe, y que si realmente lo supieras no te estarías maravillando de lo que puedes hacer con ella?.
Pero no creas en todo lo que te digo, hasta que no lo compruebes por ti mismo, si conoces a alguien que necesite cualquier cosa de las que ya te dije y que la puedes ayudar, dale tu ayuda, y veras que se te devolverá al doble o ayúdate a ti mismo, y veras los resultados.
¿SABIAS QUE SIEMPRE CUENTAS CONMIGO?...
EN EL MOMENTO, HORA Y LUGAR QUE TU ME NECESITES, LLÁMAME, ESTARE CONTIGO???!!!
Algún día los locos moveremos al mundo...o ya lo estamos moviendo.
TE PASO EL BALON... Si al mundo entero le quedaran veinticuatro horas de existencia, todas las líneas de teléfono, los chats y correos electrónicos se saturarían de personas que llamarían a alguien para decirle: "Lamento haberte hecho sentir "mal", "Perdóname", "Te Quiero", "Te Estimo", Te Cuidas" y hasta algunas veces "Siempre te ame pero nunca te lo dije".

SABIDURIA INDIGENA


Un viejo cacique de una tribu estaba teniendo una charla con sus nietos acerca de la vida.
Él les dijo:
-Una gran pelea está ocurriendo dentro de mí... es entre dos lobos.
Uno de los lobos es la maldad, el temor, la ira, la envidia, el dolor, el rencor, la avaricia, la arrogancia, la culpa, el resentimiento, la inferioridad, la mentira, el orgullo, la egolatría, la competencia y la superioridad.
El otro es la bondad, la alegría, la paz, el amor, la esperanza, la serenidad, la humildad, la dulzura, la generosidad, la benevolencia, la amistad, la empatía, la verdad, la compasión y la fe.
¨Esta misma pelea está ocurriendo dentro de ustedes y dentro de todos los seres de la Tierra."
Los niños pensaron por unos instantes y uno de ellos preguntó a su abuelo:
- “¿Y cuál de los lobos crees que ganará?"
El viejo cacique respondió simplemente...
"El que alimentes"...

CARTA DE UN HIJO A SU PADRE


Querido Papi:
No me des todo lo que te pida, a veces sólo pido para ver hasta cuánto puedo tomar.
No me grites, te respeto menos cuando lo haces, y me enseñas a gritar a mí también, y yo no quiero hacerlo.
No des siempre órdenes... Si en vez de órdenes, a veces, me pidieras las cosas, yo lo haría más rápido y con más gusto.
Cumple las promesas, buenas o malas... Si me prometes un premio dámelo, pero también si es castigo.
No me compares con nadie, especialmente con mis hermanos. Si tú me haces lucir mejor que los demás, alguien va a sufrir, y si me haces lucir peor que los demás seré yo quien sufra.
No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer, decídete y mantén esta decisión.
Déjame valerme por mí mismo, sí tu haces todo por mí, yo nunca podré aprender.
No digas mentiras delante de mí ni me pidas que las diga por ti, aunque sea para sacarte de un apuro, me harás sentir mal y perder la fe en lo que me dices.
Cuando yo haga algo malo, no me exijas que te diga por qué lo hice, a veces ni yo mismo lo sé.
Cuando estés equivocado en algo, admítelo. Crecerá la opinión que yo tengo de ti y me enseñarás a admitir mis equivocaciones también.
No me digas que haga una cosa que tú tu no haces, yo aprenderé y haré siempre lo que tú hagas, aunque no lo digas, pero nunca haré lo que tú digas y no hagas.
Enséñame a amar y conocer a Dios. No importa si en el colegio me quieren enseñar porque de nada vale si yo veo que tú ni conoces ni amas a Dios.
Cuando te cuente un problema mío no me digas: no tengo tiempo para boberías o eso no tiene importancia. Trata de comprenderme y ayudarme.
Y quiéreme, y dímelo, a mí me gusta oírtelo decir, aunque tú no creas necesario decírmelo.

¿QUE ES URGENTE?


Urgente...
es una palabra con la que vivimos día a día en nuestra agitada vida y a la cual le hemos perdido ya todo significado de premura y prioridad.
Urgente...
es ya, un ritmo de vida... una forma de "pasar" la vida.
Urgente...
es la manera más pobre de vivir sobre este mundo, porque el día que nos vamos, dejamos pendientes las cosas que verdaderamente fueron urgentes.
Urgente...
es que hagas un alto en tu ajetreada vida y por un instante te veas y te preguntes:
¿qué significado tiene todo esto que hago?
Urgente...
es que te detengas y veas... ¡cuan Grande eres!
Urgente...
es que cuando camines por la calle, levantes la vista, voltees y mires a tu alrededor; observa el cielo, los árboles, las aves... ¡a la Gente!.
Urgente...
es que seamos más humanos... ¡más Hermanos!
Urgente...
es que sepamos valorar el tiempo que nos pide un hijo(a).
Urgente...
es que una mañana, te levantes temprano y veas salir el sol, sientas su calor y des gracias a Dios por tan grande regalo.
Urgente....
es que te sientas vivo ¡en cuerpo y alma! que veas tus brazos, tus piernas, tu cuerpo, tu inteligencia, y de verdad ¡vibres con la vida!
Urgente...
es que te tomes un instante en tu trabajo, salgas y respires profundo y sientas cómo el aire llena tus pulmones y... ¡Estas Vivo!.
Urgente...
es que le digas a la gente que la quieres, …cuanto la amas hoy y no esperes hasta mañana.
Urgente...
es que no se te vaya la vida en un soplo y que, cuando mires atrás, no seas ya un anciano que no puede regresar el tiempo.

MI CUMPLE ESTE AÑO


Como sabrás, nos acercamos nos acercamos a mi cumpleaños.
Todos los años se hace una fiesta en mi honor y creo que este año sucederá lo mismo.
En estos días la gente hace muchas compras, hay anuncios en la radio, la televisión y por todas partes no se habla de otra cosa si no de lo que falta para que llegue el día...
Es agradable saber que al menos un día al año algunas personas piensan un poco en mí.
Como tú sabes hace muchos años comenzaron a festejar mi cumpleaños, al principio parecían comprender y agradecer lo que hice por ellos, pero hoy en día nadie sabe para que lo celebran.
La gente se reúne y se divierte mucho pero no sabe de que se trata....
Recuerdo el año pasado, al llegar el día de mi cumpleaños hicieron una gran fiesta en mi honor.
Había cosas deliciosas en la mesa, todo estaba decorado y había muchos regalos, pero...
¿Sabes una cosa?...
Ni siquiera me invitaron, yo era el invitado de honor y no se acordaron de invitarme, la fiesta era para mí...
Y cuando llegó el gran día me dejaron afuera, me cerraron la puerta.
Yo quería compartir la mesa con ellos...
La verdad no me sorprendió porque en los últimos años todos me cierran la puerta.
Como no me invitaron, se me ocurrió estar sin hacer ruido, entré y me quedé en un rincón.
Estaban todos brindando, había algunos ebrios contando cosas, riéndose, lo estaban pasando en grande, para colmo llegó un anciano gordo,vestido de rojo con barba blanca y gritando...¡Jo, jo, jo!. Parecía que había bebido de más, se dejó caer pesadamente en un sillón y todos corrieron hacia él diciendo...¡Santa Claus! como si la fiesta fuera en su honor...
Dieron las doce de la noche y todos comenzaron a abrazarse, yo extendí mis brazos esperando que alguien me abrazara... y ¿sabes? Nadie me abrazó.
De repente todos empezaron a repartirse los regalos, uno a uno los fueron abriendo hasta terminarse...
Me acerqué a ver si de casualidad había... alguno para mí, pero no había nada...
¿Que sentirías si el día de tu cumpleaños se hicieran regalos unos a otros y a ti no te regalaran nada?
Comprendí entonces que yo sobraba en esa fiesta, salí sin hacer ruido, cerré la puerta y me retiré...
Cada año que pasa es peor, la gente solo se acuerda de la cena, de los regalos y de las fiestas y de mí nadie se acuerda...
Quisiera que esta navidad me permitas entrar a tu vida, que reconocieras que hace dos mil años vine a este mundo para dar mi vida por ti en la cruz y de esta forma poder salvarte. Hoy sólo quiero que tú creas esto con todo tu corazón...
Voy a contarte algo, he pensado que como muchos no me invitan a la fiesta que han hecho, yo voy a hacer mi propia fiesta grandiosa como jamás nadie se ha imaginado, una fiesta espectacular.
Todavía estoy haciendo los últimos arreglos, estoy enviando muchas invitaciones y hoy hay una invitación especialmente para ti.
Sólo quiero que me digas si quieres asistir, reservaré un lugar y escribiré tu nombre, en mi gran lista de invitados con previa reservación y se tendrán que quedar afuera aquellos que no contesten a mi invitación.
Prepárate porque cuando todo esté listo el día menos esperado daré la gran fiesta...

TODOS TENEMOS
UN DESTINO QUE CUMPLIR


Había una vez, algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos.
Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste.
El pobre tenía un problema: No sabía quién era.
Lo que le faltaba era concentración, le decía el manzano, "si realmente lo intentas, podrás tener sabrosas manzanas.¿Ves qué fácil es?". "No lo escuches", exigía el rosal, "es más sencillo tener rosas" y "¿Ves qué bellas son?".
Y el árbol desesperado intentaba todo lo que le sugerían y, como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.
Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó:
"No te preocupes, tu problema no es tan grave. Es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra. Yo te daré la solución: no dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas... sé tú mismo, conócete y, para lograrlo, escucha tu voz interior".
Y dicho esto, el búho desapareció.
"¿Mi voz interior...? ¿Ser yo mismo...? ¿Conocerme...?", se preguntaba el árbol desesperado, cuando, de pronto, comprendió...
Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole:
“Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble y tu destino es crecer grande y majestuoso, dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje... Tienes una misión: cúmplela”.
Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado.
Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos.
Y sólo entonces el jardín fue completamente feliz.
Yo me pregunto al ver a mi alrededor, ¿cuántos serán robles que no se permiten a sí mismos crecer?. ¿Cuántos serán rosales que, por miedo al reto, sólo dan espinas? ¿Cuántos, naranjos que no saben florecer?
En la vida, todos tenemos un destino que cumplir, un espacio que llenar...
"No permitamos que nada ni nadie nos impida conocer y compartir la maravillosa esencia de nuestro ser. Démonos ese regalo a nosotros mismos y también a quienes queremos".

LA CARRERA DE RANAS


Había una vez una carrera de ranitas !
El objetivo era alcanzar lo alto de una gran torre...
Había en el lugar una gran multitud de espectadores...
Mucha gente para apoyar y gritar por ellas...
Comezó la competencia...
Pero como los espectadores no creían que las ranitas pudieran alcanzar lo
alto de aquella torre, lo que más se oía era:
"¡¡¡Que pena !!! esas ranitas no van a lograr...no van a poder..."
Y las ranitas comezaron a desistir.
Pero había una que persistía y continuaba la subida en busca del logro...
La multitud continuaba gritando :
"¡¡¡Que pena !!! ustedes no van a conseguir !....no van a poder!..."
Y las ranitas estaban exactamente desistiendo, una por una...
Todas menos aquella ranita que continuaba tranquila... cada vez
más segura.
Ya al final de la competencia, todas desistieron, menos ella...
La curiosidad se apoderó de todos.
Querian saber lo que había ocurrido...
Y cuando fueron a preguntarle a la ranita cómo lo había
conseguido, cómo logró hacer la prueba, fue donde descubrieron
...que era sorda !
MORALEJA:
No permitas que personas con el mal hábito de ser negativas,
derrumben tus mejores y más sabias esperanzas de tu corazón !
Recuerda siempre:
“Hay poder en nuestras palabras y en todo lo que pensamos”.
Por tanto, procura siempre ser POSITIVO!
Sé "sordo" cuando alguien te dice que tú no puedes realizar tus
sueños...
Piensa además que tu boca tiene el poder de la vida y
de la muerte
Una palabra de aliento a alguien que está pasando por un mal momento,
puede reanimarlo y ayudarlo a salir adelante.
Una palabra destructiva puede ser lo único que se necesita para matarlo.
Seamos cuidadosos con lo que decimos.
Que tu boca siempre tenga unas palabras de aliento para todos aquellos
que cruzan tu camino.
¡¡¡¡¡Sé positivo, estimula a los demás!!!!!
Pero también…CREE en TI MISMO !
CREE...o sé sordo !

MOG Y NPMW


Ese día Mog llegó a su caverna temblando de excitación.
—Grog y Gmub descubrieron el fuego —fue lo primero que dijo, sentándose en una roca.
Npmw, su mujer, lo miró, dejando de castigar con un palo la carne de saurio.
—Esos dos siempre haciendo locuras —fue lo único que comentó.
—Es algo maravilloso —se entusiasmó Mog.— Algo que cambiará nuestras vidas.
—¿Qué es? —preguntó Npmw, abandonando su labor. Mog la miró largamente, frunciendo aun más su entrecejo pronunciado. Luego hizo unos gestos con las manos. Se puso de pie, para ayudarse con la mímica.
—Es alto así —indicó con su mano, casi al nivel de su cadera.— ¡Pero no siempre! —se apresuró a aclarar— a veces más, a veces menos.
—¿Qué clase de animal es? —requirió, ofuscada, Npmw. — No hay ningún animal que a veces sea de una altura y a veces de otra.
—No es animal —cortó Mog.
—¿Qué es?
Mog pensó. Transpiraba. Se rascó la cabeza.
—¿Es una piedra? —trató de ayudar Npmw —¿Una roca?
—No. No. Se mueve —afirmó Mog.
—¿Se mueve? ¿Y no es un animal?
Mog negó repetidas veces con la cabeza.
—No es un animal.
—¿Es agua? —aportó Npmw.— El agua se mueve. Mog la miró detenidamente.
—No —dijo.— No es agua. El agua se puede tocar. El fuego no se puede tocar.
Npmw se sentó, perturbada.
—¿Por qué no se puede tocar? Es un animal, entonces. Un animal peligroso que no se puede tocar.
Mog pegó furiosa y repetidamente con la planta de su pie derecho contra el suelo.
—¡No! —gritó.— Los animales caminan, hacen ruidos, hablan. El fuego no hace ruido.
—¡¿Qué es, entonces?! —se exasperó Npmw.
Mog se retorció una oreja.
—Es rojo —dijo.
—¿Rojo?
—Sí, rojo. Y no se puede tocar porque lastima los dedos.
El rostro de Npmw mostraba cada vez más confusión.
—¿Es un árbol? —aventuró.— ¿Un árbol de espinos, que pincha?
—¡No!
—Pero... ¿ ¡Qué es, entonces, si no es ni un animal, ni un árbol, ni una piedra?!
—¡Es fuego, simplemente! —giró por la caverna Mog, sus largos brazos abiertos—. Eso es... ¡Fuego!
—¿Y qué es el fuego? —Npmw estaba al borde de las lágrimas.
—¡Es lo que descubrieron Grog y Gmub! ¡Eso es! —rugió Mog.
Npmw lo observó un instante como para decirle algo. Luego sus hombros se abatieron. Se puso de pie y volvió a tomar el palo.
—Está bien, Mog —dijo, casi en un susurro.— Está bien. ¿Para qué vamos a seguir discutiendo? Siempre pasa lo mismo contigo.
—Npmw, el fuego es algo nuevo —trató de interesarla nuevamente Mog.— No es agua, porque el agua es fría. El fuego es caliente, caliente como el sol cuando pega en la piedra, como el abrigo de la piel. No es roca, porque se mueve y porque uno puede ver a través de él, no es...
—¿Puedes ver a través de él? —giró hacia Mog, abandonando por un momento sus golpes sobre la carne, Npmw — ¿Puedes ver a través de él y no es agua?
—¡Te he dicho que no, Npmw! ¡Te he dicho que no! ¿Cómo puede ser que no entiendas?
Npmw asestó un tremebundo palazo sobre la carne.
—Está bien, Mog, está bien —rabió.— Está bien. Yo nunca entiendo nada. La bestia de Npmw nunca entiende nada. Está bien.
—No es un árbol tampoco... —prosiguió Mog—... porque...
—¡Está bien, está bien! —continuó golpeando la carne Npmw.— No me expliques nada. No me expliques nada que no entiendo. Soy muy bruta para entender una cosa tan simple como el fuego.
Mog se golpeó con las manos contra los muslos.
—¡Otra vez! —elevó sus ojos al cielo.— ¡Ya empezamos otra vez con lo mismo!
—Yo sólo sirvo para estar metida acá dentro —siguió hablando como para sí misma Npmw.— Es para lo único que sirvo. Para lo único que sirve Npmw es para eso.
Mog dio un par de vueltas por dentro de la caverna, nervioso, y luego se apoyó contra una de las rocas de la entrada.
—Grog y Gmub dicen que el fuego servirá para cocinar —dijo. Ahora sí, Npmw lo miró.
—¿Para cocinar? —dijo, despectiva.
—Sí.
—Já —rió Npmw.
—¿Por qué te ríes? —se amoscó Mog.
—No saben ni siquiera qué es el fuego y dicen que servirá para cocinar.
—Ellos saben qué es el fuego —afirmó Mog.— Ellos lo descubrieron.
—¿Y si ellos sabían lo que era... —Npmw se volvió hacia Mog y puso sus manos en su cintura, desafiante—... por qué no les preguntaste qué era?
Mog la miró, haciendo rechinar sus dientes, sin saber bien qué responder.
—¡Por que yo estaba allí, viéndolo! —estalló luego— ¡No tenía por qué preguntarles qué era una cosa que estaba mirando frente a mí! ¡Si tú estás viendo un gliptodonte no le preguntas a nadie qué es eso, sabes que es un gliptodonte!
—Muy bien, muy bien —aprobó, irónica, Npmw.— Entonces... ¿Qué es el fuego?
—¡Yo sé qué es! —bramó Mog.— Pero me cuesta explicarlo. Y no les pregunté a Grog y Gmub porque bien sabes que no les gusta hablar sobre lo que descubren.
—¡Sí! —chilló Npmw.— ¡No les gusta hablar pero afirman que eso servirá para cocinar!
—¡Sí que servirá! ¡Grog dice que el pescado, por ejemplo, sabe mucho mejor puesto en el fuego!
Npmw contempló a Mog, silenciosa.
—¿Sabe, acaso, cocinar, Grog?
Mog esbozó un visaje de duda.
—No sé. Pienso que sí —arriesgó al fin.
—¿Un cazador, un guerrero, y sabe cocinar? —agudizó Npmw.
—No es un cazador. Es un descubridor.
—¿Descubridor, Grog? —se rió Npmw. —¿Por qué lo llamas descubridor? ¿Porque lunas atrás encontró una fruta desconocida que casi nos enferma a todos y ahora descubre esto que cuentas y que ni siquiera se sabe qué es?
—¡Sí sé lo que es! —se plantó Mog en medio de la caverna.
Npmw lo miró, ante el nuevo matiz de la conversación.
—¿Qué es?
—Es un color.
—¿Un color?
—Sí, un color —se cruzó de brazos Mog, ahora aliviado.
—¿Cómo, un color?
—Sí, un color. Pero un color solo. Salido de la cosa que puede recubrir.
Npmw continuaba mirándolo, interesada.
—Mira, Npmw —explicó Mog—. Todas las cosas tienen color, tú lo sabes. Las plantas son verdes, algunos animales son marrones. El cielo es azul. Bueno, el fuego es el color rojo, pero sin nada abajo. El color solo. ¿Has visto la sangre? Bueno, es roja. Si a la sangre le sacas el color, te quedan dos cosas. La sangre por un lado y el color rojo por el otro. Como si le sacases la piel a un saurio. El fuego es la piel de la sangre.
Npmw frunció el ceño. Volvió a dar cara a la carne que estaba machacando, pero el palo castigaba ahora, débilmente, el reborde de la piedra.
—La piel de la sangre —musitó.
—Por eso se mueve —asesoró Mog.— Como se mueve la sangre, si la has visto correr por el piso. Y es transparente, porque es un color. También es transparente el color celeste, del agua y del cielo, de lo contrario no veríamos a través de ellos.
—¿Por qué no me lo dijiste antes? —preguntó Npmw. Mog se encogió de hombros.
—Grog y Gmub me habían dicho que no lo contara a nadie —exclamó.
—¿Por qué?
Mog volvió a encogerse de hombros.
—No sé.
—Haber descubierto un color no parece tan importante —dijo Npmw.
Mog se marchó hacia el fondo de la caverna. Grog y Gmub no le habían dicho absolutamente nada. Pero a Mog le molestaba quedar como un ignorante frente a su mujer.
ROBERTO FONTANARROSA
DEL LIBRO, NADA DEL OTRO MUNDO

LA FABULA DE LA ZORRA Y LA CIGÜEÑA


Sintiéndose un día muy generosa, invitó doña zorra a cenar a doña cigüeña. La comida fue breve y sin mayores preparativos. La astuta raposa, por su mejor menú, tenía un caldo ralo, pues vivía pobremente, y se lo presentó a la cigüeña servido en un plato poco profundo. Esta no pudo probar ni un sólo sorbo, debido a su largo pico. La zorra en cambio, lo lamió todo en un instante.
Para vengarse de esa burla, decidió la cigüeña invitar a doña zorra.
- Encantada -- dijo --, yo no soy protocolaria con mis amistades.
Llegada la hora corrió a casa de la cigüeña, encontrando la cena servida y con un apetito del que nunca están escasas las señoras zorras. El olorcito de la carne, partida en finos pedazos, la entusiasmó aún más. Pero para su desdicha, la encontró servida en una copa de cuello alto y de estrecha boca, por el cual pasaba perfectamente el pico de doña cigüeña, pero el hocico de doña zorra, como era de mayor medida, no alcanzó a tocar nada, ni con la punta de la lengua. Así, doña zorra tuvo que marcharse en ayunas, toda avergonzada y engañada, con las orejas gachas y apretando su cola.
Moraleja: No le hagas a los demás lo que no te gustaria que te hicieran a vos…

EL PICAPIEDRAS


Cuenta la leyenda que un humilde picador de piedra vivía resignado en su pobreza, aunque siempre anhelaba con deseo convertirse en un hombre rico y poderoso. Un buen día expresó en voz alta su deseo y cuál fue su sorpresa cuando vio que éste se había hecho realidad: se había convertido en un rico mercader.
Esto le hizo muy feliz hasta el día que conoció a un hombre aún más rico y poderoso que él. Entonces pidió de nuevo ser así y su deseo le fue también concedido. Al poco tiempo se cercioró de que debido a su condición se había creado muchos enemigos y sintió miedo.
Cuando vio cómo un feroz samurai resolvía las divergencias con sus enemigos, pensó que el manejo magistral de un arte de combate le garantizaría la paz y la indestructibilidad. Así que quiso convertirse en un respetado samurai y así fue.
Sin embargo, aún siendo un temido guerrero, sus enemigos habían aumentado en número y peligrosidad. Un día se sorprendió mirando al sol desde la seguridad de la ventana de su casa y pensó: "él si que es superior, ya que nadie puede hacerle daño y siempre está por encima de todas las cosas. ¡ Quiero ser el sol !".
Cuando logró su propósito, tuvo la mala suerte de que una nube se interpuso en su camino entorpeciendo su visión y pensó que la nube era realmente poderosa y así era como realmente le gustaría ser.
Así, se convirtió en nube, pero al ver cómo el viento le arrastraba con su fuerza, la desilusión fue insoportable. Entonces decidió que quería ser viento. Cuando fue viento, observó que aunque soplaba con gran fuerza a una roca, ésta no se movía y pensó: ¡ ella sí que es realmente fuerte: quiero ser una roca ! Al convertirse en roca se sintió invencible porque creía que no existía nada más fuerte que él en todo el universo.
Pero cuál fue su sorpresa al ver que apareció un picapiedras que tallaba la roca y empezaba a darle la forma que quería pese a su contraria voluntad. Esto le hizo reflexionar y le llevó a pensar que, en definitiva, su condición inicial no era tan mala y que deseaba de nuevo volver a ser el picapiedras que era en un principio.

SIRVE...


Sirve el viento,la nube,
la semilla y el surco...
y el agua siempre inquieta
en su claro reir.
Y es que la naturaleza,
tiene solo un anhelo
con que enjoya los mundos:
Servir...
Servir...
Servir...
¿Qué hay alguien que critica?
¿Y ese otro que destruye?
¿O alguno que maldice?....
Sé tu el que construye,
Sé tu el que aparta
la piedra del camino.
El que alivia el rencor
que los ojos enturbiaron.
El que siempre realiza
los esfuerzos –que por duros-
otros esquivaron.
Sé de aquellos que dan
¡Que siempre dan!
Ya un consuelo oportuno
Ya una frase cordial.
O el pan, claro y vital
de tu alegría,
o el pan moreno y grato
del trigal....
Qué tristeza tan honda
la del mundo
si en el ya no hubiera
nada por hacer...
Ni un rosal perfumado
que plantar,
ni un niño que alegrar,
ni empresa que emprender...
El servir es faena
de seres superiores
y tu en cada momento
te debes repetir:
¿A quién servir ahora?
¿Qué puedo hacer por otro,
para darle más ánimo,
para verlo contento,
y evitarle sufrir?
Y así, serás de aquellos
que oyen la voz de Dios.
Esa voz de silencio
que en la luz de cada día,
perfuma el orbe entero
viniéndote a decir:
“AQUÍ ESTOY, HIJO MÍO
APÓYATE EN MIS FUERZAS
Y...¡AYÚDAME A SERVIR!.
Sirve siempre sin esperar nada a cambio.
Sirve siempre aunque no te lo agradezcan.
Sirve siempre sin que nadie se de cuenta.
Sirve Siempre y Dios será tu recompensa…

ASTROLOGIA


Cada hombre es un cielo a interpretar.
La gente seria no cree en absoluto en el saber astrológico, pero no deja de leer la dudosa e irreemplazable columna del diario donde se anuncia el destino de los arianos, geminianos o leoninos. Nos agrada pertenecer a algún grupo aunque más no sea sideral. Estimula saberse involucrado en los altibajos afectivos, los aciertos económicos y las posibles mejoras de la salud propias del signo, que todos sospechamos como mejor indiscutido del zodiaco.
Tres cosas hay en la vida que nos mueven a simpatizar con oráculos, pitonisas, charlatanes y a veces con estudiosos no sensacionalistas: salud, dinero y amor. Por las dudas.
Un rey poderoso y despótico quiso darle una lección a su astrólogo.
Pensó en preguntarle, rodeado de sus ministros, la fecha en que iba a morir. Luego lo mandaría a matar.
''Dime amigo de los astros, ¿qué día vas a morir? Debes haberlo consultado...!
-''Sí mi señor. Pero no me animo a decirlo''.
-''Arriesga, te estoy preguntando. Nunca te vi dudar''.
-''El horóscopo vaticina con certeza, que voy a morir un día antes que su Majestad''.
Se comenta que todavía lo siguen cuidando al ingenioso astrólogo. Por las reales dudas.
Cuando le preguntaron a Newton por que creía en la astrología, respondió: ''porque la estudio''.
Se encuestó a más de 100 Premios Nobel contemporáneos acerca de la opinión que les merecía la Astrología como ciencia. Todos sin excepción respondieron que no tenía ninguna validez rigurosa y que se trataba de un saber sin fundamento. Se les preguntó luego que indicasen algún texto de Astrología que hubiesen leído, o que conozcan. Todos sin excepción, contestaron que nunca habían leído nada en especial y que desconocían autores.
Pero existen cátedras universitarias sobre este tema asombroso, tesis doctorales y una bibliografía y estadística descomunal. Jung, el afamado psicoanalista del inconsciente colectivo, no realizaba ningún tratamiento sin estudiar profundamente la carta natal del paciente.
Liz Greene, Stephen Arroyo, Dane Rudhyar, Howard Sasportas, entre otros muchos estudiosos actuales que no figuran en las conocidas columnas diarias de los signos, afirman con respetable solvencia: hay un orden oculto. Es cíclico y polarizado. La Astrología abre un libro de imágenes universales. Y cada hombre es en potencia, un universo, un cuento a interpretar.

De Enrique Mariscal.

AMOR SIN ATADURAS


Cuenta una vieja leyenda de los indios Sioux, que una vez llegaron hasta la tienda del viejo sabio de la tribu, tomados de la mano, Toro Bravo, el más valiente y honorable de los jóvenes guerreros, y Nube Azul, la hija del cacique y una de las más hermosas mujeres de la tribu....
-Nos amamos...- empezó el joven
-Y nos vamos a casar....- dijo ella.
-Y nos queremos tanto que tenemos miedo, queremos un hechizo, un conjuro, o un talismán. Algo que nos garantice que podremos estar siempre juntos, que nos asegure que estaremos uno al lado del otro hasta encontrar la muerte.
-Por favor, -repitieron - ¿hay algo que podamos hacer?
El viejo los miró y se emocionó al verlos tan jóvenes, tan enamorados y tan anhelantes esperando su palabra...
-Hay algo, -dijo el viejo- pero no sé.....es una tarea muy difícil y sacrificada.
Nube Azul... -dijo el sabio- ¿ves el monte al norte de nuestra aldea? Deberás escalarlo sola y sin más armas que una red y tus manos, deberás cazar el halcón más hermoso y vigoroso del monte. Si lo atrapas, deberás traerlo aquí con vida el tercer día después de luna llena. ¿Comprendiste?
-Y tú, Toro Bravo - siguió el sabio - deberás escalar la montaña del trueno. Cuando llegues a la cima, encontrarás la más brava de todas las águilas, y solamente con tus manos y una red, deberás atraparla sin heridas y traerla ante mí, viva, el mismo día en que vendrá Nube Azul. ¡Salgan ahora!
Los jóvenes se abrazaron con ternura y luego partieron a cumplir la misión encomendada, ella hacia el norte y él hacia el sur.
El día establecido, frente a la tienda del sabio, los dos jóvenes esperaban con las bolsas que contenían las aves solicitadas.
El viejo les pidió que con mucho cuidado las sacaran de las bolsas.
Eran verdaderamente hermosos ejemplares.
-Y ahora ¿qué haremos?, - preguntó el joven - ¿los mataremos y beberemos el honor de su sangre?
-No - dijo el viejo.
-¿Los cocinaremos y comeremos su carne?- propuso la joven.
-No -repitió el viejo. Harán lo que les digo: tomen las aves y átenlas entre sí por las patas con estas tiras de cuero. Cuando las hayan anudado, suéltenlas y que vuelen libres...
El guerrero y la joven hicieron lo que se les pedía y soltaron los pájaros.
El águila y el halcón intentaron levantar vuelo pero sólo consiguieron revolcarse por el piso. Unos minutos después, irritadas por la incapacidad, las aves arremetieron a picotazos entre sí hasta lastimarse.
Este es el conjuro. Jamás olviden lo que han visto. Son ustedes como un águila y un halcón. Si se atan el uno al otro, aunque lo hagan por amor, no sólo vivirán arrastrándose, sino que además, tarde o temprano, empezarán a lastimarse el uno al otro.
SI QUIEREN QUE EL AMOR PERDURE...
"VUELEN JUNTOS, PERO JAMÁS ATADOS"